stop

El proceso soberanista es la culminación de un proyecto nacionalista en Cataluña desde los primeros años ochenta, con la influencia de los medios públicos

Alex Ramos

Jordi Pujol y Artur Mas, en una imagen de archivo, protagonistas de lo que ha pasado en Cataluña. / EFE
Jordi Pujol y Artur Mas, en una imagen de archivo, protagonistas de lo que ha pasado en Cataluña. / EFE

Barcelona, 08 de junio de 2017 (18:34 CET)

En Cataluña, desde la llegada al poder de CiU en 1980, no ha cesado la lluvia fina de adoctrinamiento en la escuela ni la propaganda mediática para abonar el terreno nacionalista. Se ha intentado construir una nación para, en los últimos 5 años, terminar la faena con el procés y reclamando un estado independiente.

Y es coincidente con el documento publicado a 2 páginas en El Periódico del 28 de Octubre de 1990: “La estrategia de la recatalanización. Propuestas para aumentar la conciencia nacional”. Este documento, conocido como plan 2000 y atribuido a altas esferas de CiU, circulaba entre altos cargos del partido y por las Consejerías de la Generalitat. Empezaba con la necesidad de promover un pasado histórico y en 8 capítulos (Enseñanza, Medios de comunicación, Entidades culturales, Empresas, Proyección Exterior, Infraestructuras y Administración) con cerca de 150 puntos, se detallan las acciones recatalanizadoras. Valgan como ejemplos estas perlas, “Es necesario concienciar a nuestro pueblo de la necesidad de tener más hijos para garantizar nuestra personalidad colectiva”, “se creará una agencia de noticias catalana de espíritu y difusión nacionalista”, “hay que catalanizar los programas de enseñanza y aprobar su contenido por personas de confianza”, “Influir en las Asociaciones de padres con gente y dirigentes nacionalistas”, “los medios públicos de la Generalitat difundirán la identidad nacional catalana”.

No obstante, lo que está ocurriendo en Cataluña en los últimos años no se conoce bien en el resto de España. Los medios de información generalistas, sobre todo televisión y radio, difunden esta cuestión de forma cuantitativa y cualitativamente diferente en el principado que en el resto del estado. En Cataluña, la Corporación de medios públicos, con TV3 y Catalunya Radio, disponen de un presupuesto para 2017 de 307 millones de euros y una plantilla de TV3 con 2.300 trabajadores.

En las cadenas generalistas se dieron cuenta de que la información sobre el procés saturaba y cansaba

Cataluña es la Comunidad Autónoma que mayor dinero aporta a los medios públicos. TV3 tiene un presupuesto mayor que las televisiones públicas de Madrid, Andalucía y País Vasco juntas. Asimismo TV3 es mayor que los grandes grupos privados de comunicación audiovisual español, así ATRESMEDIA (Antena 3 y la Sexta) tienen 1.800 trabajadores y Mediaset (Telecinco y Cuatro) 1.200 trabajadores.

Además, desde la Consejería de Presidencia, se han otorgado en 2017 un monto de 12,7 millones de euros, para repartir entre 362 medios privados (TV, diarios, radios, y entidades) con el objetivo de fortalecer y controlar “el espacio catalán de comunicación”.

Los medios públicos catalanes realizan una campaña publicitaria a favor del procés independentista de forma incesante, asfixiante y descarada desde 2012 y difundiendo animadversión a todo lo que signifique España. En cambio, en el resto del estado, las cadenas generalistas se dieron cuenta que la información continua y constante sobre el procés saturaba y cansaba a los televidentes y radioyentes. Por lo que, de acuerdo a encuestas sobre cuotas de pantalla, redujeron sensiblemente la información relativa al proceso independentista para evitar rechazo o desconexión de sus audiencias.

Como resultado de ello, en los últimos años, la cantidad de información recibida por los catalanes sobre el proceso independentista es mucho mayor que la recibida en el resto de España y además se ha instaurado la falsa sensación de que una mayoría de catalanes son secesionistas.

Es evidente que no llegaba el mensaje de los catalanes no independentistas, por no disponer de altavoz para ello. En los últimos años, han surgido numerosas entidades de catalanes huérfanas de respuesta estatal, a pesar de las últimas iniciativas en la buena dirección.

La justicia es lenta pero acaba llegando para todos en nuestro país

Una de ellas, la plataforma ciudadana transversal Societat Civil Catalana (SCC), ha iniciado la campaña ¿Qué está pasando en Cataluña?. Pretende divulgar de forma pedagógica por diversas ciudades españolas (Madrid, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Valladolid, Vigo, Bilbao, entre otras) la visión y la posición de los catalanes no nacionalistas. Ha empezado por Madrid, con un acto celebrado en el Círculo de Bellas el pasado 25 de Abril. En este acto se proyectó el Documental de SCC “Disidentes. El precio de la discrepancia en la Cataluña nacionalista”.

La parte central del acto fue el debate entre reputados políticos constitucionalistas (el socialista Josep Borrell, Andrea Levy por el Partido popular y Juan Carlos Girauta por Ciudadanos) y el analista político, Fran Carrillo.

En la clausura del acto, se produjo un hecho anecdótico al informar al público de la primicia del momento en las redes sociales, “el juez acaba de ordenar el ingreso en prisión del Sr. Jordi Pujol Ferrusola”, acto seguido y espontáneamente el auditorio se arrancó con un sonoro aplauso.

La justicia es lenta pero acaba llegando para todos en nuestro país. Confiamos en que la Política y la Justicia, ambas en mayúscula, acaben encauzando más pronto que tarde el procés catalán.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad