Puigdemont S.A. traslada su sede fiscal y social

Puigdemont cambia su casa de Bruselas por una mansión en Waterloo. EFE

Puigdemont S.A. traslada su sede fiscal y social

El alquiler del palacete de Waterloo es la muestra definitiva de la tomadura de pelo de Puigdemont

Nos cuenta Manuel Moreno, catedrático de Historia contemporánea de la Universidad de Sevilla, que más de 5.000 españoles -al mando del general Kindelán, unos, y en el regimiento de José Bonaparte, los otros- lucharon en la batalla de Waterloo junto a Napoleón. Sin duda, sus almas y sus fantasmas su remueven en el cielo y en el purgatorio ante la posibilidad de la llegada del vecino Puigdemont.

Ironías del destino. En Gerona hay una plaza porticada llamada de "la Independencia" no en homenaje al nuevo vecino de Waterloo, recién llegado de Sant Julià de Ramis, sino en recuerdo precisamente de la heroica lucha de los gerundenses, tan magníficamente relatada por Pérez Galdós, frente al invasor napoleónico durante la Guerra de la Independencia a inicios del Siglo XIX.

Puigdemont tiene impunidad: es capaz de decir una cosa y la contraria sin recibir críticas desde el soberanismo

Lamentablemente, hoy la mayoría de gironins desconocen el origen del nombre de la plaza. Víctimas de la normalización lingüística, de la sobredosis de TV3 y del sistema educativo catalán (que todos defienden, pero al que ningún jerarca indepe acude para escolarizar a sus hijos), casi todos ellos creen que el encantador rincón gerundense en la rivera del río Onyar conmemora algún capítulo del procés.

Recientemente hemos sabido que, junto a PUMA e Infojobs, Puigdemont ha trasladado su sede social y fiscal fuera de Catalunya con la diferencia de que, en su caso, no se ha ido ni a Madrid ni a Valencia, sino a Bélgica. Lo importante no es el número de cuartos de baño de la mansión de Puigdemont. Lo políticamente relevante es preguntarse por qué Puigdemont es capaz de hacer una cosa y decir la contraria. ¿Por qué dice que quiere ser investido y volver a toda costa a España mientras negocia el alquiler de un palacete para quedarse en Bélgica?

¿Nadie se da cuenta de que el tema del palacete de Waterloo es la muestra definitiva de que Puigdemont ha estado tomando el pelo al independentismo desde antes de su fuga? ¿Es que el independentismo en pleno está dispuesto a sacrificarse, y con él a Cataluña en su totalidad, con tal de no enfrentarse a Puigdemont?

¿Cuenta atrás para las elecciones?

La inefable Marta Rovira, siguiendo la estela de Joan Tardà, exige Puigdemont "una investidura sin consecuencias penales”. La próxima semana tendremos claro el horizonte jurídico, sabremos si se le ha dado la vuelta al reloj de arena que nos lleva a las elecciones o no. Entonces empezará, a mayor o menor velocidad y en función de lo que digan los juristas, el lento goteo de deserciones del entorno de Puigdemont. Las secretrarias generales, las direcciones generales y las consejerías son muy golosas y, a fin de cuentas, Puigdemont con su actitud de buscarse la vida en Waterloo da munición a los futuros desertores para autojustificarse moralmente.

Dentro de poco empezará el goteo de deserciones del entorno de Puigdemont

Cosa distinta será cómo se arme el discurso frente a la opinión pública, aunque las previsibles inhabilitaciones y los seguros juicios serán la argamasa victimista sobre la que el independentismo intentará mantener la cabeza alta frente a sus electores.

Dado que uno de los grandes gurús mediáticos del separatismo, Toni Soler, escribió en eldiario.es que "todo el mundo sabe que Puigdemont no será presidente empezando por él mismo", sólo falta saber cuándo el separatismo empezará el proyecto de creación de nuevos líderes sin horizonte judicial y cómo construirá un nuevo relato político alejado de la construcción de la República declarada y dentro del marco estatutario y constitucional. Pueden hacerlo a partir de la próxima o pueden esperarse a repetir elecciones.

Puigdemont, mientras tanto, paseará por el Grand Sablon bruselense comprando muebles antiguos y pongos de todo tipo para su nueva casa.  

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Joan López Alegre

Analista, Economía Digital

Joan López Alegre, al margen de su carrera política -fue diputado en el parlamento catalán-, es profesor de comunicación política en la UAO-CEU y licenciado en Historia (UB).

Enviaremos un mensaje al correo indicado con el enlace que deberás clicar para completar el alta. No recibirás ningún boletín hasta entonces. Política de privacidad