El ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, protagonista de la amnistía fiscal que aprobó el PP, reprobado por el Congreso, también por Rivera. EFE/Mariscal

Montoro resiste, pero se queda en manos de Rivera

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El Congreso reprueba a Montoro, pero sólo lo puede destituir Rajoy, a expensas ahora de negociar con Rivera las cuentas de 2018

Carlos Carnicero

El ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, protagonista de la amnistía fiscal que aprobó el PP, reprobado por el Congreso, también por Rivera. EFE/Mariscal

Madrid, 30 de junio de 2017 (06:55 CET)

El pleno del Congreso ha reprobado al ministro Cristóbal Montoro con el apoyo de la mayoría de la Cámara (197 diputados), la abstención del PNV y el rechazo de los diputados del PP, que se han quedado solos.

La reprobación responde a una iniciativa del PSOE como consecuencia de la sentencia del Tribunal Constitucional que declaró inconstitucional y sin efecto la amnistía fiscal decretada por el ministro de Hacienda, entre otras razones por vulnerar el derecho a la igualdad de todos los españoles.

La reprobación de un ministro, como ya ocurrió en el caso del ministro de Justicia, Rafael Catalá, no tiene consecuencias prácticas porque un ministro solo puede ser cesado por el presidente de Gobierno. Eso sí, la votación impone una suerte de censura moral por haber perdido la confianza de la cámara.

La reprobación de Montoro no tiene consecuencias prácticas, pero supone una suerte de censura moral

El miércoles 29 de Junio ha deparado más contrariedades para el ministro de Hacienda. Una información del periodista Javier Chicote, que ocupaba la portada del diario ABC, ha dado cuenta de acusaciones graves que podrían bordear el tráfico de influencias del despacho Montoro y Asociados, reconvertido en Equipo Económico, fundado por el actual ministro de Hacienda que traspasó sus acciones a su hermano cuando decidió volver a la actividad política.

El despacho fundado por Montoro se ha especializado en clientes que querían hacer lobby para influir en la agenda legislativa del gobierno. Se trata sobre todo de grandes Multinacionales y grandes corporaciones con importantes facturaciones en el sector público.

Hay que recordar que la fiscalía anticorrupción tiene interpuesta una querella contra el despacho que fundó Cristobal Montoro por la elaboración de un informe para la reforma de las Cámaras de Comercio. La querella está formulada contra su hermano, Ricardo Montoro, expresidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

El despacho de Montoro está especializado en clientes que quieren hacer lobby en la agenda del Gobierno

El resto de los denunciados son los otros gestores o propietarios de Equipo Económico, cuyo presidente ejecutivo es Ricardo Martínez Rico, que fue secretario de Estado de Presupuestos y Gastos con Cristóbal Montoro durante el Gobierno de José María Aznar. También figuran los tres socios directores del bufete: Salvador Ruiz, ex director general de la Agencia Tributaria; Francisco de Asis, exdirector general del Gabinete Técnico en el Ministerio de Hacienda; y Manuel de Vicente-Tutor, antiguo jefe de Gabinete del director general de la Agencia Tributaria.

Este elenco de funcionarios o políticos que trabajaron en el entorno del actual ministro de Hacienda, tiene que hacer frente a una acusación de haber recibido en adjudicación directa un contrato por importe de 216.000 euros que tenía que haber sido objeto de contrato público.

El ministro de Hacienda, en declaraciones realizadas en los pasillos del Congreso, ha amenazado veladamente al diario ABC con emprender acciones legales “si se pasa de la raya”, la extensa información del diario sobre las actividades del bufete Equipo Económico y su vinculación tácita con el ministro.

Los presupuestos de 2018 están ahora en manos de Ciudadanos que deberá negociar con... Montoro

La reprobación y las sospechas sobre la vinculación real del Ministro con su antiguo despacho caen en un momento especialmente delicado. Este viernes termina el plazo para presentar la declaración de la renta y empieza una agenda de contactos del ministerio de Montoro para empezar a negociar el techo de gasto y el proyecto de presupuesto para el año 2018.

Ciudadanos tiene la pelota en su tejado porque de su apoyo depende que el Gobierno pueda aprobar en el Congreso tanto el techo de gasto como los presupuestos.

Ciudadanos, que apoyó la propuesta de reprobación presentada por el PSOE, es el interlocutor esencial para que el Gobierno tenga apoyos suficientes.

La situación ha creado incomodidad en Ciudadanos, que deberá negociar personalmente con él. El primer obstáculo para Ciudadanos está en la exigencia de una reducción del IRPF para el ejercicio de 2018, pero hay quien considera la posibilidad de que el partido que lidera Albert Rivera exija de una u otra manera el cese de Cristobal Montoro como condición para apoyar los Presupuestos Generales del Estado y el techo de Gasto.

Ciudadanos también apoya el boicot de toda la oposición en el Senado a la comisión de investigación que intenta impulsar el Partido Popular para analizar las finanzas del resto de los partidos.

Rivera deberá sopesar muy bien qué hace, porque está en juego la credibilidad de Ciudadanos

Es pronto para valorar la situación creada por la reprobación de Montoro y las informaciones que determinarían tráfico de influencias en el despacho fundado por el ministro de Hacienda. Lo que no cabe duda es que este asunto dota a Ciudadanos de armas poderosas que tendrá que medir bien cómo piensa usar: si se excede podría provocar un adelanto electoral y si mantiene un perfil bajo podría dañar su imagen como incondicional apéndice del Partido Popular.

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