Messi | EFE

Messi se blinda ante la independencia de Cataluña

La decisión de Messi a irse del Barça si llegara la independencia refleja la incertidumbre que tiene el procés en la sociedad y la clase empresarial

Son más de 3.200 las empresas que han abandonado Cataluña desde octubre. Muchas de ellas han trasladado también su sede fiscal además del domicilio social.

Lionel Messi es algo más que una empresa. Es un ídolo; el mejor jugador de fútbol del mundo. Los seguidores del Fútbol Club Barcelona lo idolatran. El jugador argentino está preocupado con la estabilidad en Cataluña y los vaivenes del procés, hasta el punto que ha puesto como condición para renovar su contrato con el Barça que le dejen marcharse gratis en caso de que la independencia de Cataluña le situase fuera de las ligas internacionales.

No solo la banca se siente amenazada por la sedición; también Lionel Messi. Toma medidas para protegerse de la independencia para permanecer en un club que es abanderada de esa opción. Y el Barça ha aceptado la condición.

No solo la banca se siente amenazada por la sedición; también Lionel Messi

Ha tardado mucho en firmar su renovación, lo que dio pábulo a especulaciones sobre sus exigencias. Sabíamos que su cláusula de rescisión es de 700 millones de euros. Para los profanos significa que cualquier club que quisiera ficharle tendría que depositar esa cantidad previa y después negociar las condiciones del jugador. Estamos hablando de cerca de 1.000 millones de euros.

El Barça y la independencia

Si hay una institución deportiva próxima al universo independentista catalán, sin duda es el Fútbol Club Barcelona. Le ha importado poco la existencia de centenares de miles de simpatizantes en el resto de España y la existencia de peñas de apoyo por toda la geografía. Su posicionamiento en este asunto ha sido decidido. A favor del llamado derecho a decidir y muy cerca de las reivindicaciones por la libertad de los llamados presos políticos.

Podría decirse que Lionel Messi, que nunca se ha posicionado sobre el conflicto catalán, ha dejado en claro que la independencia de Cataluña no es de su agrado. Para edulcorar algo su exigencia ha aceptado la excepción de que el Barcelona pudiera encontrar cobijo en las ligas francesas, inglesas o alemanas. A la vista del posicionamiento político de los gobiernos de esos países, no parece una opción fácil.

Messi ha dejado en claro que la independencia de Cataluña no es de su agrado

Los independentistas tienen una rara querencia a esquivar la realidad. La fuga de empresas, según ellos, se debe a maniobras, presiones y conspiraciones del perverso Estado español. No comentan la caída constante de las previsiones económicas sobre Cataluña. Ni el preocupante descenso de las cifras de turismo y consumo en la autonomía.

Quizá lo de Messi sea el factor crítico para que tengan que aterrizar en la realidad quienes siguen apoyando la secesión. El ídolo ha blindado su futuro, nada menos que con 700 millones, para defenderse de las consecuencias de la hipotética independencia de Cataluña.

Todavía no se conocen reacciones a esta inesperada noticia. No sabemos si Lionel Messi pasará a engrosar la categoría de traidor que ya tiene asignada Joan Manuel Serrat, el hombre que tuvo el coraje de plantar al franquismo al negarse a la exigencia de cantar en español en Eurovisión y renunciar a hacerlo en catalán.

La protección de Messi a su futuro

En la reciente campaña electoral hemos comprobado que muchos catalanes han obviado las innegables repercusiones económicas y sociales que ha generado el procés. Han puesto por delante las emociones al principio de realidad. Solo así se explica que dos millones de catalanes hayan dado su confianza y su apoyo a los responsables de ese desastre. Capítulo especial merecen los partidarios de Puigdemont, artífice supremo de este desastre y farsante embaucador que les prometió su regreso de Bruselas si el independentismo ganaba.

Lionel Messi es un ídolo y en consecuencia sus actos y sus posiciones tienen repercusiones emocionales. El crack del Barcelona, que sigue siendo “algo más que un club”, considera la independencia un peligro letal para sus intereses y ha protegido su futuro contra ella.

No sabemos si Messi pasará a engrosar la categoría de traidor que ya tiene asignada Serrat

A estas alturas no creo que, incluso tratándose de Messi, su desconfianza activa hacia el procés pueda promover una reflexión racional entre sus seguidores. Es una piedra más de la escenografía nacionalista que se viene abajo.

A partir de ahora corren los plazos para tratar de formar nuevo gobierno en Cataluña. Una situación compleja con hasta ocho diputados electos huidos o en prisión. Con un auto demoledor de la sala de apelación del Tribunal Supremo sobre la gravedad de los presuntos delitos cometidos por quienes están huidos o en la cárcel. Negros presagios para la sentencia de un juicio que previsiblemente se celebrará antes de un año.

Solo hay un factor que pudiera tranquilizar a Messi, además de su formidable blindaje económico. La fortaleza del Estado que está actuando con decisión mientras los sediciosos siguen sin conseguir ni apoyo ni comprensión de ningún gobierno en el 

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Carlos Carnicero

¿Qué se puede destacar de la biografía de Carlos Carnicero? Quizá lo que recuerda con más cariño: las revistas Tribuna y Panorama, el periódico Diario 16 y su paso por la radio. En particular, esas noches de debate político con Carlos Llamas en Hora 25, de la SER. En 2015 se incorporó a Economía Digital donde hoy es corresponsal jefe en política.

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