Artur Mas tuvo que dar un paso al lado y Puigdemont quizá también tenga que hacerlo. Efe

Bienvenidos a la era post Puigdemont

Los independentistas se están jugando entre ellos quién se come el marrón de ir a ver a Puigdemont para pedirle que dé un paso al lado

El TC ha sido balsámico y ha facilitado las cosas a todos. El Gobierno puede estar satisfecho con el dictamen del Consejo de Estado; Soraya S de S recibió mucha cera y tras el posicionamiento del TC se ha constatado que los que la crucificaron se precipitaron. La jugada era buena. Y es que, como casi siempre, a los agoreros de las catástrofes les pueden más las ganas que las certezas.

Los independentistas deberían dar las gracias a Xiol (el magistrado ponente del TC). Ahora ya saben a qué deben ceñirse: solicitar plácet al juez Llarena. Si lo concede para que KRLS (Puigdemont) acuda al pleno del Parlament, bingo, y si no se lo da, que es lo que KRLS quiere, perfecto. Ya tendrá excusa para incumplir su promesa de volver y tendrá a quien darle la culpa.

Los que más satisfechos están, y lo habrán celebrado descorchando una botella de cava riojano -que es donde ahora tiene su sede Codorníu- son los de ERC. Tardà no ha tardado ni medio minuto en declarar a La Vanguardia: "Si hay que sacrificar a Puigdemont se hace". Sólo le ha faltado decir: “Y a otra cosa mariposa”.

Alternativa en la recámara

Lo más inmediato no es lo más importante. Hasta el martes, a las 14.59 horas, especularemos sobre el siguiente trile indepe de cómo afrontar el pleno sin que su enésima mentira sea excesivamente evidente. Las pistas nos las sigue dando Tardà: "Estamos dispuestos a investir a otro candidato de Junts per Catalunya”. Será interesante ver la imaginativa fórmula que perpetran. El argumentario ya se lo saben: el Estado español es franquista y no deja que vuelva KRLS, así que no tenemos más remedio que proponer a...

La cosa no es tan fácil. La refriega no es entre el Estado y el separatismo, no es entre Catalunya y España, no es entre ERC y Junts per Catalunya (JpC), no es entre el Pdecat y ERC. La batalla es entre KRLS (y sus últimos irreductibles encerrados en un imaginario búnker) y el resto del separatismo.

El jueves pasado, el todopoderoso portavoz de Junts per Catalunya, Eduard Pujol, dijo, tal cual, en El Debat de La 1, a preguntas de Quim Barnola, que sólo se planteaban votar a Puigdemont: "No hay plan A,B ni C". Een esa misma entrevista afirmó, sin reparo alguno e incluso con una media sonrisa, socarrona que "el Pdecat no pintaba nada en JpC”. Más claro no pudo dejarlo. El suyo es un proyecto mesiánico a disposición del neo vecino bruselense.

No hay que hacer mucho caso a lo que diga Pujol porque en esa misma entrevista aseguró que le perseguía "una persona de mediana edad montada en un patinete”. Recomiendo mucho recuperar ese fragmento de la entrevista a aquellos lectores incrédulos.

Así las cosas, el separatismo tiene pocas horas para reorganizar la sesión de investidura convocada para el martes por la tarde y proponer a un nuevo candidato que, al igual que KRLS, tampoco haya votado nadie como tal.

Las especulaciones sobre si KRLS llegará por la alcantarilla al Parlament, la misma por la que discurren las heces de los animales del vecino ZOO, o bien en un maletero imitando a Carod buscando etarras por un polígono de las afueras de Perpignan, o bien en la caja del camión de la lavandería con las toallas sucias, servilletas y manteles manchados de salsa de tomate ya no tienen sentido alguno. La investidura sin autorización del TS no ha lugar.    

La resolución del TC tiene otro dato que no podemos dejar de lado: no permite el voto delegado a los fugados. Eso deja la mayoría independentista en 65, empatada con el resto del Parlament si es que los comunes no se alían (como hacen en el 99,99% de ocasiones) con los indepes. Así que no hay que preocuparse. Los comunes facilitarán la investidura del nuevo presidente/a con 65 votos en segunda votación. La noticia es terrible para los diputados fugados. Cuántas veces se habrán arrepentido de su precipitada huida. Son un nuevo problema para el separatismo que les pedirá, más pronto que tarde, que dejen su escaño y acabarán volviendo uno a uno a España.

El futuro de Puigdemont

Pero lo fundamental de la resolución del TC es que ha sido este tribunal el que ha activado la nueva etapa del procés, la de la era PostPuigdemont. Desde el sábado por la noche, el independentismo busca soluciones para no quedar mal con su público, pero poder retener el poder es su verdadero y único objetivo. Desde el sábado por la noche, el independentismo se está jugando a los chinos quién se come el marrón de ir a ver a KRLS a Bruselas para decirle que en este caso el paso al lado no es de l’astut Mas sino el suyo.

Desde el sábado por la noche, los del Pdecat están felices y repiten a todo aquel que les quiera escuchar (cuesta encontrar alguien en Barcelona que les haga caso): “Ja ho dèiem nosaltres”. Desde el sábado por la noche, en ERC se plantean qué consellers tendrán y cómo pactan que Junqueras sea vicepresidente desde Estremera. Desde el sábado por la noche, el entorno bunkerizado de KRLS se plantea cómo hacerlo para sobrevivir a su líder. Nadie desea que el agente secreto de mediana edad que persigue a Eduard Pujol en patinete se quede en paro.  

Desde el sábado por la noche, KRLS sabe que se parece más a Roldán en Laos que a un político en activo. Pronto le veremos en un reality de la TV flamenca. Su futuro pasa por ver qué país del mundo le da una nueva nacionalidad y como, a partir de ahí, sigue el camino que ya han tomado tantos: Mundo, Forn, Simó, etc. Centrarse en su futuro personal que es muy negro, tan negro como el futuro que ha pintado para él para Cataluña y todos los catalanes con su insensata, presuntamente delictiva y nefasta gobernanza durante un año y posterior liderazgo de su facción separatista desde su destitución.

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Joan López Alegre

Analista, Economía Digital

Joan López Alegre es autor de Hablar de todo y no saber de nada. Al margen de su carrera política, fue diputado en el parlamento catalán, es profesor de comunicación política en la UAO-CEU y licenciado en Historia (UB).

Enviaremos un mensaje al correo indicado con el enlace que deberás clicar para completar el alta. No recibirás ningún boletín hasta entonces. Política de privacidad