La burla de Convergència a sí misma

27 de octubre de 2016 (01:00 CET)

Aforo completo. El ex diputado de CiU en el Congreso Josep López de Lerma presentó este miércoles en la librería Laie su libro Cuando pintábamos algo en Madrid, editado por ED Libros, la editorial de Economía Digital, el mismo día que Mariano Rajoy pronunciaba su discurso de investidura. Ahora aquellos diputados, que son herederos de la ex Convergència, escucharon el discurso desde las filas más altas de la cámara legislativa, conocidas como el gallinero. Quedan lejos los tiempos de gloria del catalanismo político.

Con Josep Antoni Duran Lleida agazapado en un rincón de la librería, y con otros ex diputados como Manel Silva o Josep Sánchez Llibre, que escuchaban a López de Lerma con la sensación de que se acaba de perder una enorme oportunidad en la política española, el periodista Xavier Vidal-Folch, que presentó el acto, mencionó el dato que desequilibra todos los argumentos de la nueva dirección independentista del PDECAT.

A López de Lerma esa nueva dirección le puede criticar. O ex compañeros de partido pueden decir que actúa ahora movido por la inquina. Pero el ex diputado de CiU se ha limitado en su libro a describir cómo se lograban avances en el autogobierno, y cómo se ofrecía estabilidad a los gobiernos de España, convencido de que el Estado era también parte del nacionalismo catalán.

Es lo que puso en valor Vidar-Folch, con un dato: "Tal vez un 80% o un 85% de la legislación española ha tenido el sello o ha tenido la influencia de CiU, por lo que que surge la pregunta de cómo se puede querer salir de un estado en el que se ha contribuido tanto".

El periodista señaló que ese porcentaje es el mayor por parte de una fuerza política en España desde la transición, porque el PSOE habrá sellado alrededor de un 60%, y el PP, sobre un 40%, en función de los años en los que ha gobernado.

En cambio, CiU ha negociado con todos los ejecutivos españoles desde 1977. Aunque Jordi Pujol siempre se negó a entrar en un gobierno español, pese a las reiteradas ofertas por parte de todos, CiU es una de las principales fuerzas políticas que ha muñido ese Estado al que ahora no quiere pertenecer. ¿Es o no una burla a su propio legado, una burla a sí misma?

Mientras el director literario de ED Libros, Fèlix Riera, reiteraba que el libro de López de Lerma refleja toda una época que puede servir ahora para la política española, el actual portavoz del PDECAT, Francesc Homs, comunicaba a los medios de comunicación en Madrid, tras el discurso de Rajoy, que había visto en el Congreso al "nuevo trío de las Azores".

Homs, reducía la complejidad que se avecina con una descalificación dedicada al PP, PSOE y Ciudadanos. Según Homs los tres partidos comparten una misma política "contra Cataluña". Esa fue su aportación, tras el discurso de Rajoy.

Es el signo de los nuevos tiempos para el nuevo partido independentista, que se aleja del legado que protagonizaron hombres como López de Lerma, con aciertos y errores.

La política, como cualquier proyecto en la vida, nunca sigue una línea recta. Lo señalaba Popper: hay avances, retrocesos, y nuevos avances, que, tal vez, no llegan tan lejos como los anteriores, o sí.

Y el catalanismo se encuentra en esa disyuntiva. Los tiempos de López de Lerma o de Sánchez Llibre han pasado. Pero ¿puede el catalanismo recuperar un papel constructivo para seguir tejiendo España?

¿Qué hubiera pasado si los ocho diputados del PDECAT pudieran servir ahora para algo?
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