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Se inicia la cuarta ronda de negociaciones sobre el futuro del Nafta, con Trudeau como factor clave para moderar la posición de Trump

Alexandre Muns

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca una posición de fuerza para negociar el Nafta. EFE

Washington, 12 de octubre de 2017 (22:06 CET)

Cientos de funcionarios, técnicos y miembros de lobbys se reunirán hasta el 17 de octubre en Washington en la cuarta ronda de negociaciones sobre el futuro del NAFTA.

Los reveses del presidente Trump en varios frentes han endurecido la postura del gobierno de EEUU. La administración Trump reclama, entre otras medidas, que se incluya una cláusula que obligue a renegociar el NAFTA cada quinquenio, que se elimine el mecanismo del acuerdo que dirime disputas, modificaciones en el ámbito de la propiedad intelectual, obstáculos para empresas canadienses y mexicanas en licitaciones públicas y más protección para productos agrícolas de EEUU.

Las primeras dos propuestas son líneas rojas para Canadá y México. Washington además pretende que el porcentaje de componentes en los vehículos procedente de uno de los tres países aumente del 62% al 85%, y que el 50% sea de EEUU.

Trump quiere que el Nafta se pueda renegociar cada cinco años, y obstáculos para las empresas mexicanas

En su desplazamiento a Washington, el primer ministro canadiense Justin Trudeau volverá a insistir en que su país es el mayor mercado de exportación de EEUU. El ministro de Asuntos Exteriores de México avisó que la cooperación bilateral (en la lucha contra el tráfico de drogas, por ejemplo) se resentiría en caso de derogación del NAFTA.

Tom Donohue preside la US Chamber of Commerce, la mayor asociación empresarial del mundo. Advirtió que el billón de dólares de intercambios comerciales anuales entre EEUU, Canadá y México está seriamente amenazado por las exigencias de la Casa Blanca. Donohue remitió esta semana una carta al presidente Trump favorable al mantenimiento de NAFTA firmada por 300 asociaciones y grupos empresariales regionales de EEUU.

La cumbre puede ser tensa en función de cómo Trump quiera llegar a acuerdos con Canadá

El sector agrícola e industrial en EEUU también defiende el NAFTA. Resulta irónico que las asociaciones empresiales de EEUU hagan frente común con los gobiernos de México y Canadá contra una administración republicana. Tom Donohue vaticinó que una cláusula obligando a incorporar más componentes de América del Norte provocará que los fabricantes importen más piezas de Asia. México es más vulnerable por su superávit comercial anual de 64.000 millones de dólares con EEUU, a diferencia del saldo equilibrado entre Canadá y EEUU.

La Casa Blanca también quiere restringir importaciones canadienses de ciertos tipos de madera y productos lácteos. La OMC dictaminó contra las subvenciones canadienses a productos lácteos, pero el tema se había mantenido al margen del NAFTA. Trudeau ha ejercido una influencia moderadora sobre Trump. Pero el reciente anuncio de que EEUU quiere aplicar derechos anti-dumping contra el fabricante de aviones canadiense Bombardier presagia una cumbre tensa.    

Dr. Alexandre Muns Rubiol. Profesor, OBS Business School

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