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El Estado español no tiene dinero para pagar las pensiones, EEUU eleva las tasas de interés y se teme el pinchazo de la burbuja tecnológica

Josep Huguet

Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social. El Estado necesitó préstamos para pagar las pensiones. / EFE-PM

Barcelona, 02 de julio de 2017 (06:55 CET)

Lo habíamos advertido. El Estado tendrá que otorgar un préstamo a la Seguridad Social para que pueda pagar las pensiones de julio a los jubilados. Después de la campaña del PP en Cataluña atemorizando a los pensionistas si avanzaba el proceso de autodeterminación, la puñetera realidad es la contraria: España es insolvente. El Consejo de Ministros ha aprobado un crédito extraordinario de 10.192.000 de euros a la Seguridad Social para poder hacer efectivas las dos pagas extra de las pensiones de este año. La ministra de Ocupación y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha explicado que para pagar el extra de verano se tomarán 5.986.000 del préstamo del Estado y otros 3.514.000 del fondo de reserva. Un arañazo más a la «hucha de las pensiones» que ya está casi vacía.

Sin solución política se precipitará la inestabilidad económica y el camino hacia la quiebra

Por eso no es casualidad que en poco tiempo se acaban de pronunciar importantes prescriptores de opinión económica reclamando al Estado español una solución política a las demandas de Cataluña. The New York Times, Financial Times y la Fundación Conrad Adenauer vinculada a la democracia cristiana alemana y al gran empresariado alemán opinan lo mismo.

Y estoy convencido que no lo hacen por motivos altruistas. Si no hay una solución política más allá de formalismos constitucionales estos líderes de opinión ven que se precipitará la inestabilidad económica española y el camino hacia la quiebra.

Y no son tiempos de muchas alegrías. Los líderes económicos mundiales saben que el crecimiento relativo en los niveles de producción industrial y turismo no evita una sensación de incertidumbre en el campo financiero. Hay indicios de riesgo de implosión en los mercados bursátiles. El verano es una época volátil. Por otro lado en los EE.UU. van elevando progresivamente las tasas de interés y esto podría arrastrar a otros bancos centrales como el de Inglaterra y el europeo.

Estados como España e Italia pueden dar la estocada al frágil sistema económico

Por lo tanto, es una buena noticia para los ahorradores pero muy mala para los acreedores, sean privados o públicos. En estados como Italia o España, con una deuda descontrolada por la subida de intereses, puede ser la estocada.

Al mismo tiempo la especulación bursátil tiende a crear burbujas y deshincharlas sucesivamente: inmobiliario, informática, tecnología, etc. Ahora, algunos expertos apuntan al pinchazo de la burbuja tecnológica.

Por otra parte China, uno de los principales motores económicos del mundo, no está en los mejores momentos. Están intentando promover el consumo interno para que estire del PIB. A la vez China tiene un punto débil en el nivel de deuda. Y en las cifras oficiales que varios expertos consideran falseadas. El “brexit” y el choque frontal EE.UU.- Rusia son otros elementos de desestabilización.

Tenemos una Europa tocada por el caso británico, escindida por la eclosión de los populismos de derecha. Y un Mediterráneo que ofrece, en el oriente, el avispero turco - sirio - israelí - palestino – islamista, seguido por una Grecia en la UVI y una Italia perpleja. Para acabar, en el occidente, con una España con un Estado que se percibe como fallido. ¿Alguien cree que ante este cuadro, quienes dominan el discurso económico se quedarán con los brazos cruzados ante la deriva suicida autoritaria del Estado español contra la gente del territorio que le aporta el 20% de los ingresos fiscales y del PIB?

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