Criticar a Rajoy

La de José María Aznar y su fundación Faes es de las voces más críticas con la gestión de Mariano Rajoy. EFE

Criticar a Rajoy

Sánchez e Iglesias andan tan ocupados en consolidar sus posiciones que no les queda tiempo para hacer oposición. A Rajoy solo le critican desde su derecha: Faes

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias andan tan ocupados en consolidar sus posiciones que no les queda tiempo para presentar alternativas. Al cuestionado líder socialista –cuestionado a pesar de su brillante victoria–  aún le queda un buen trecho de maroma por pasar. Si a penas habla es por dos razones. Primera, porque no manda en su partido. En consecuencia, segunda, cualquier cosa que diga se le puede volver en contra. Los cuchillos de las baronías territoriales andan tan afilados que imposibilitarían cualquier acuerdo entre ellos en una hipotética reforma constitucional sobre la cuestión.

Si en vez de ayudar a Sánchez dando largas al nebuloso proyecto intergaláctico del número uno socialista, Mariano Rajoy le emplazara a presentar una propuesta sobre el Título VIII avalada por su partido sin duda le destrozaría. Y ello sin hablar del nido de víboras que tradicionalmente es el PSOE madrileño. La verdad es que el PSOE no dispone de proyecto propio para España. Si Sánchez mantiene unida a su cohorte de fieles es porque si el jefe se despeña caerán con él.

Si Sánchez mantiene unida a su cohorte de fieles es porque si el jefe se despeña caerán con él

Pablo Iglesias, asimismo vencedor en Vistalegre 2, se aferra a las barandillas del tobogán para  ralentizar la velocidad de la caída de Podemos. La formación morada ha pasado de no tener techo a desconocer dónde está el suelo firme de su base electoral. Ya será mucho si consigue mantenerla por encima del 15%. Tanto el liviano ascenso del PSOE como el bajón de la izquierda alternativa se deben a un factor estructural: Podemos ha dejado de ser percibido como un factor de cambio para ingresar en la casilla del voto de protesta.

Tan mal andan ambos líderes y sus respectivas formaciones que ni se inmutan ante la perspectiva de una mayoría absoluta entre los dos partidos de la derecha. Si Rajoy prefiere sobornar al PNV para los presupuestos antes que ir a elecciones es porque, en caso de convocarlas, el PP debería compartir el poder con Ciudadanos, lo que sería un mal negocio para los actuales dueños de España. Por eso, no por temor a la alternancia.

Podemos ha pasado de no tener techo a desconocer dónde está el suelo firme de su base electoral

i los llamémosles líderes de la izquierda se preocuparan menos de sí mismos y más de sus votantes reales e incluso potenciales podrían, pongamos por caso, presentar una propuesta de ley que combatiera la precariedad laboral, el empobrecimiento de millones de trabajadores y los bajos salarios que arruinan la Seguridad Social. Lo más lamentable es que ni se les ocurre.

Mientras tanto, ¿quién critica a Rajoy? Los sindicatos por lo bajinis, puesto que siguen sin depender de sus afiliados. ¿Alguien más? Pues claro. ¿Desde la izquierda? No, eso sería pedir demasiado. A Rajoy le critican solamente, y muy duramente, des de la derecha. Desde su derecha. Desde la FAES. Si no tienen argumentos, pues desechan el de la corrupción por lo del efecto boomerang, se los inventan y los presentan con frases puntiagudas como dardos.

A Rajoy le critican solamente, y muy duramente, des de la derecha. Desde su derecha. Desde la FAES

l descalabro del PP en Cataluña ha servido de acicate para redoblar las descalificaciones por parte de quienes, hipócritamente, aúpan al partido naranja como instrumento, con la intención de hundir una vez recuperado el poder perdido en el PP, partido donde el presidente manda sin dejar rendijas para rechistar.

Sin embargo, hasta podría ser que las críticas de la derecha acabaran ayudando a Rajoy: cuando le señalan como a un dirigente incapaz de actuar, o le afean el reaccionar tarde y mal, en realidad contribuyen a realzar el perfil de moderado, de razonable, de amo y señor del sentido común con el que tanto le agrada presentarse.

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Xavier Bru de Sala

Analista, Economía Digital

De Xavier Bru de Sala recordamos su aclamado Fot-li, que som catalans (2005) y la vuelta de tuerca Fot-li encara més que som catalans (2006). Su producción literaria ha logrado varios premios. Además de con Economía Digital, colabora en El Periódico.

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