Playa de Beni-Saf en Argelia, donde inicia el gasoducto Medgaz. La dependencia mutua de los países les llevará a una gran red de conexión.

Mediterráneo, Europa, gas necesario y dependencia mutua

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Los descubrimientos de gas en el Mediterráneo ofrecen nuevas oportunidades a los países europeos, que necesitan una estrategia de ayuda mutua para aprovecharlas

Anwar Zibaoui

Playa de Beni-Saf en Argelia, donde inicia el gasoducto Medgaz. La dependencia mutua de los países les llevará a una gran red de conexión.

Barcelona, 20 de julio de 2017 (18:50 CET)

El descubrimiento de gas natural en el Mediterráneo oriental abre nuevas expectativas en el mercado mundial de energía. Plantea nuevos retos para gobiernos y actores internacionales y abre una carrera para explotar la riqueza descubierta. Además tiene implicaciones económicas regionales, probablemente podría convertir el Mediterráneo oriental en una de las principales áreas globales de suministro de gas, los recursos estimados en 122 trillones de pies cúbicos de gas, además de 1,7 millones de metros cúbicos de petróleo en las costas de Siria, Líbano, Chipre, Israel , Egipto y Palestina y Israel.

Una de las ventajas de la explotación de gas Mediterráneo no es solo una gran oportunidad de desarrollo y crecimiento para los nuevos los países productores, sino también para la UE que para el año 2030 necesitará importar unos 113 mil millones de metros cúbicos anuales.

La seguridad energética es una preocupación fundamental. La UE debería disponer de alternativas para diversificar sus fuentes de suministro, así como sus riesgos políticos y económicos, y limitar su dependencia del gas ruso que representa el 38% de sus importaciones. La crisis en Ucrania y la posibilidad de una interrupción en el suministro de gas a Europa muestran la necesidad de tener soluciones.

España tiene la oportunidad de ser un hub en el comercio internacional del gas

Los recientes y grandes descubrimientos en el Mediterráneo oriental dan a la UE la opción que está buscando. Las cantidades globales pueden justificar un nuevo gasoducto desde el Mediterráneo Oriental hasta Italia y el resto de Europa. Desde el sur del mediterráneo, ya están los gaseoductos que transportan el gas de Argelia a UE donde va el 70% de la producción del país Magrebí.

Argelia es el tercer exportador mundial de gas con una capacidad de producción de 80 mil millones de pies cúbicos de GNL. Pero sería necesario completar el gasoducto MIDCAT a través de los Pirineos catalanes, cuya capacidad prevista es precisamente de 8.000 millones. Eso convertiría a España en país hub o de tránsito, lo que proporciona grandes ingresos y beneficios económicos.

La Política Europea de Vecindad que abarca 16 países vecinos orientales y meridionales y tiene como objetivo lograr una asociación política y un mayor grado de integración económica. Las políticas bilaterales han estado acompañadas de iniciativas multilaterales como la Asociación Oriental y la Unión por el Mediterráneo. Esta arquitectura pretende establecer un "anillo de amigos" y atraer a países que buscan estrechas relaciones con la UE.

Se prevé que el consumo mundial de energía crecerá un 41% hasta 2035

El potencial de la región es considerable además del petróleo y el gas. Cuenta con un sistema de energía hidroeléctrica, recursos eólicos, radiación solar las más altos del mundo, así como grandes extensiones de desierto. Técnicamente, la región podría ser uno de los grandes actores energéticos del Mundo y cubrir su necesidad y de una parte de la planeta .

Hasta el 2035, se espera que la demanda de gas natural crecerá en un promedio del 1,9% al año, superando a todas las demás fuentes de energía. Se prevé que el consumo mundial de energía crecerá un 41% hasta 2035.

Los descubrimientos de yacimientos de gas están revolviendo la olla de agitación regional y provoca diversas reacciones, la tensión entre Líbano y Israel, y entre Turquía y Chipre. Además la ausencia de una ley de demarcación de límites marítimos entre Líbano, Israel y Chipre, y la guerra en Siria y el apetito de otros jugadores externos como Rusia , China y Qatar provocan una situación volátil y altamente complicada.

Los principales actores públicos y privados deberían multiplicar sus esfuerzos, porque se necesitan

Los riesgos internos y geopolíticos son las principales causas de incertidumbre. Algunos países tendrán que unir sus fuerzas si quieren aprovechar sus recursos y encontrar las mejores soluciones económicas y estratégicas para optimizar sus operaciones. Deberían tener en cuenta que para explotar esas enormes reservas de gas y atraer la inmensa inversión extranjera no será posible sin promover un entorno pacífico y estable entre ellos.

Una visibilidad a largo plazo y una visión compartida es esencial para movilizar los recursos necesarios para desarrollar la cooperación energética entre las dos orillas del Mediterráneo y impulsar la construcción de un mercado de gas natural en la región. Muchas iniciativas en el ámbito de la cooperación euro-mediterráneo de energía no han generado resultados significativos. Los principales actores públicos y privados del sector deberían multiplicar sus esfuerzos para cambiar esta tendencia puesto que todos son conscientes de la dependencia mutua en materia de energía entre Europa y el Mediterráneo.

 

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