Puigdemont se escuda en la mediación para evitar el abismo. EFE

Maquiavelo 'Reloaded'

stop

Ante la situación en Cataluña, Maquiavelo consideraría legítimo y legal apliacar la ley para guiar la defensa de la libertad y la patria

Manuel Carneiro Caneda

Director general de IFFE Business School

Puigdemont se escuda en la mediación para evitar el abismo. EFE

A Coruña, 30 de octubre de 2017 (11:29 CET)

En estos días de grandes inquietudes y zozobras patrias, tratar el tema de la secesión catalana parece inevitable. Y así es, no podemos sustraernos a ello. Pero consideramos orientarlo desde otra perspectiva un tanto menos visceral y con el sosiego que da la información y, sobre todo, el conocimiento de lo ya acontecido.

También en estos días Maquiavelo suena constantemente; y no es para menos. Considerado como el padre de la ciencia política, el florentino está así mismo siendo revisado desde una perspectiva más acomodada y amigable tratando de hacerlo pasar por un pedagogo humanista que pretendía avisarnos de aquello que no debe ser un buen gobernante. Al menos esa es la tesis de Erica Benner en su reciente publicación del año 2016 de título “Be Like the Fox: Machiavelli´s Lifelong Quest for Freedom”.

La lectura de su obra más reconocida “El Príncipe” suele volverse muy alentadora de bajas pasiones y sagaces intuiciones ante el actuar contrario. Como resulta ser texto sencillo y corto, por qué no decirlo, sus no más de cien páginas nos invitan a comportarnos de manera estratégicamente fundada en orientaciones muy sencillas pero enormemente eficaces para alcanzar nuestros objetivos; supuestamente. Aunque el término “maquiavélico” ha quedado para la historia como una tergiversación de las enseñanzas de su autor, podría aplicarse de distinto modo si tomásemos otra obra suya como referencia y esta es la enorme, tanto en enseñanza como en dimensión (no en vano son más de quinientas páginas), “Discursos sobre la primera década de Tito Livio”, verdadera biblia del republicanismo.

De dicho texto, extraemos un pasaje de gran relevancia para el momento que estamos viviendo: “Que la patria se debe defender siempre con ignominia o con gloria, y de cualquier manera estará defendida (…) Esto es algo que merece ser notado e imitado por todo ciudadano que quiera aconsejar a su patria, pues en las deliberaciones en que está en juego la salvación de la patria, no se debe guardar ninguna consideración a lo justo o lo injusto, lo piadoso o lo cruel, lo laudable o lo vergonzoso, sino que, dejando de lado cualquier otro respeto, se ha de seguir aquel camino que salve la vida de la patria y mantenga su libertad”. Modernamente es el imperio de la ley el que debe prevalecer y guiar esta defensa siendo por ello legítimo y legal aplicarla.

La situación actual de Cataluña parece deberse a un mal guión del valenciano Luis G. Berlanga (sí, también los tiene. “Todos a la cárcel”, a pesar de lo premonitorio de su título, acaba siendo una película a todas luces fallida). Siguiendo en la estela de las comparaciones fílmicas, hemos titulado este artículo Maquiavelo Reloaded (volver a la carga) asemejándolo a la segunda parte de Matrix, Matrix Reloaded. Todo lo que está sucediendo ocurrió antes, en el año 1934, aunque si hacemos caso a un clásico cada vez más tergiversado como Karl Marx, cuando este atribuye a Hegel la consideración de que en la historia, en ocasiones, los hechos que ocurren dos veces, para él lo hacen, cierto es, aunque en una primera vez como tragedia (no nos olvidemos del fusilamiento de Companys) pero una segunda como farsa. Por favor y para ahorrarnos más bufas sobreactuaciones, que alguien se lo explique a Puigdemont y, de paso, a Pablo Iglesias. No vayamos a pensar que Karl era el cuarto de los hermanos Marx.

 

Post scriptum: También de Maquiavelo es la reveladora y casi inquietante frase: “si una persona desea fundar un estado y crear sus leyes, debe comenzar por asumir que todos los hombres son perversos y que están preparados para mostrar su naturaleza, siempre y cuando encuentren la ocasión para ello”. Haber alimentado a la criatura sin tener en cuenta tanto las consecuencias como las implicaciones, incrementa las responsabilidades.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad