En sanidad, señores independentistas, ¡mejor juntos!

16 de diciembre de 2016 (06:00 CET)

El ex consejero de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, ha publicado recientemente el artículo La hora de la investigación. La verdad es que me llamó muy gratamente la atención, pues en esa misma publicación se solicita explícitamente a las autoridades españolas que aumenten sustancialmente la financiación de la investigación biomédica de las enfermedades minoritarias (más conocidas por enfermedades raras). Mas-Colell pide unificar esfuerzos para combatir estas patologías, entre ellas se menciona la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Es de agradecer que el señor Mas-Collell, alejado ahora de sus tareas políticas en la consejería y donde abogaba por la separación del resto de España, haga esta llamada desde la sociedad civil para colaborar con las autoridades españolas y combatir las enfermedades raras.

En este caso la paradoja es un buen augurio, pues nos encontramos ante un ejemplo paradigmático en el cual la unión hace la fuerza. El carácter minoritario de estas enfermedades requiere esfuerzos compartidos para alcanzar el nivel crítico en la investigación y en la financiación.

Se consideran enfermedades raras aquellas que se presentan con una baja frecuencia entre la población y no superan los cinco casos por cada 10.000 habitantes. Hay muchas enfermedades raras aunque sean distintas entre ellas, estimándose una cifra de 5.000 a 7.000.

Las personas afectadas por estas patologías suman en España cerca de tres millones según la FEDER (Federación Española de enfermedades raras). La problemática de las mismas radica en que un 65% son enfermedades graves o invalidantes. Es difícil realizar un diagnóstico por desconocimiento de las mismas y falta de expertos. Por ello en muchos casos el tratamiento es inadecuado o bien puede no existir y además, no siempre está cubierto por la sanidad pública. Existe un grave problema de financiación y coordinación por existir una prevalencia baja de la enfermedad y estar dispersa entre la población con pocos casos.

En relación al artículo en que es coautor el señor Mas-Collell, se plantea que para combatir estas enfermedades es mucho mejor caminar juntos. Hay que reconocer que en los últimos lustros España ha realizado un gran salto cuantitativo y cualitativo en Investigación en ciencias de la salud, llegando actualmente hasta la 11 posición en producción científica.

La financiación de la Investigación Biomédica (I D i) en España es fundamentalmente pública (estatal, autonómica, internacional y ensayos clínicos de la industria farmacéutica que acaban sufragando las arcas públicas).

En Cataluña, con los últimos datos disponibles de la Central de resultados en Investigación en Ciencias de la salud de la Generalitat de Catalunya y del Instituto Nacional de Estadística (INE), se estima que hay más de 7.000 personas a jornada completa trabajando directa o indirectamente en Investigación de Ciencias de la Salud. Si contamos todos los sectores en Cataluña hay 44.506 personas a jornada completa en I D i.

La actividad de investigación en Ciencias de la salud en 2013 mueve más de 215 millones de euros en Cataluña y se considera que por cada euro invertido en investigación se multiplica por dos en actividad económica generada.

Del total, se estima que cerca de 57 millones proceden de la Generalitat, 86 millones de euros proceden de Fondos Competitivos del Gobierno Central y de la UE y 72 millones de Fondos No competitivos (sobre todo industria farmacéutica y otros fondos). Es decir, la participación directa del estado español con fondos para la investigación, así como la participación indirecta en fondos europeos por el hecho de solicitarlo un estado miembro (España) sumarían el 40% de la financiación catalana.

De los fondos de la industria farmacéutica y otros (33,5%) para la investigación de fármacos en Cataluña, interviene en gran parte el estado español. Se estima pues, que el estado puede llegar a estar presente directa o indirectamente en más del 70% de las ayudas para la investigación biomédica catalana, lo que refleja que para Cataluña es muy provechosa la contribución del estado español en este campo.

Cataluña es la comunidad autónoma que cualitativa y cuantitativamente más dinero recibe del estado para la Investigación Biomédica (I D i), siendo motor en este sector, como en otros. Por ejemplo, España es líder mundial de trasplantes y de donación de órganos, siendo Cataluña unos de sus motores al ser la primera comunidad autónoma en trasplantes, aunque en los últimos años es de las últimas en donación de órganos. De acuerdo a la organización Nacional de Trasplantes (ONT), ninguna Comunidad autónoma podría conseguir los resultados actuales de trasplantes sin la donación solidaria y altruista de órganos del resto de españoles.

Lo dicho, la unión hace la fuerza. Nos alegra sinceramente observar la iniciativa del señor Mas-Collell de proponer aunar esfuerzos para enfrentarnos mejor a combatir las enfermedades. Esperamos que su sucesor en el cargo, el señor Oriol Junqueras y el consejero de Salud, el señor Antoni Comín, también se sumen, pues su empeño en la dirección contraria no es sensato para la salud. ¡Para la salud , mucho mejor juntos!
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