La bolsa de Seul es una de las muchas que ha bajado tras el desplome de Wall Street / EFE

Corrección inevitable, ningún motivo para el pánico

stop

La caída de Wall Street puede entenderse dentro del panorama económico actual. No deben saltar las alarmas, pero sí tener presente las crisis anteriores

Alexandre Muns

La bolsa de Seul es una de las muchas que ha bajado tras el desplome de Wall Street / EFE

06 de febrero de 2018 (10:30 CET)

Las caídas bruscas de los índices bursátiles se producen cuando los inversores, gestores de fondos y consumidores empiezan a olvidar las causas que provocaron crisis financierias graves en el pasado.

Han transcurrido 10 años desde el inicio de la peor crisis económica internacional desde la Segunda Guerra Mundial. El crecimiento vigoroso de la economía internacional (3,7% en 2017, previsión 3,9% en 2018) con incrementos del PIB tanto por parte de los países desarrollados (2,3% en 2017 y 2018) como de los países emergentes y en vías de desarrollo (4,7%, 4,9%) inevitablemente ha producido un repunte de la inflación y de los precios energéticos.

Tipos de interes más altos significan menores perspectivas de consumo en los países con alto endeudamiento

Demasiados inversores seguían apostando por la renta variable olvidando que economías con crecimientos del PIB de 2-3% y plena ocupación tarde o temprano sufren un alza de precios y salarios. EEUU, Canadá, Australia, China, Japón y muchos países europeos (Alemania, Países Bajos, Bélgica, Suiza, República Checa, Polonia, los escandinavos) tienen plena ocupación o registran tasas de paro muy reducidas. La tasa de paro de la eurozona ha descendido al 8,7%.

Los bancos centrales de muchos países desarrollados ya han abandonado la política monetaria acomodaticia de la última década y aumentado los tipos. El BCE está dismuyendo sus compras mensuales de bonos. Tipos de interes más altos significan menores perspectivas de consumo en los países con alto endeudamiento.

Los mayores tipos de interés significan pagos más elevados para los estadounidenses con hipotecas, deudas o préstamos

EEUU registra su tasa de paro más reducida (4,1%) desde 2001. Su PIB creció a un ritmo superior al 3% en el segundo y tercer trimestre de 2017, y la aprobación de los recortes del impuesto de sociedades y de la renta en diciembre desató otra ronda de euforia entre los inversores, empresas y consumidores.

Trump alardeaba de que el índice Dow Jones batía récords diariamente, y era cierto que se había apuntado un incremento superior al 30% desde su elección. Aunque muchas empresas continuaban anunciando buenos resultados, el ratio precio-beneficio (PER) de muchas acciones no era realista.

Los mayores tipos de interés significan pagos más elevados para los estadounidenses con hipotecas, deudas de sus tarjetas de crédito u otros préstamos. El consumo genera dos terceras partes del PIB de EEUU. Estas circunstancias explican que la corrección bursátil haya sido mayor en EEUU, eliminando todas las ganancias acumuladas en 2018, y sufriendo el Dow Jones su peor desplome diario de la historia el 5 de enero.

Los agentes económicos deben adaptarse a un escenario de tipos e inflación más altos

La automatización de los sistemas de compra y venta de acciones agudiza las correcciones y provoca más volatilidad. Los fundamentos macroeconómicos de la economía internacional, de EEUU y de las principales potencias de la UE y de España són sólidos. Pero todos los agentes económicos deben adaptarse a un escenario de tipos e inflación más altos.

España ha logrado reducir su déficit público al 3% a finales de 2017 registrando tasas de crecimento del PIB superiores al 3% desde 2015. La inversión y el consumo son necesarios y bienvenidos, pero hay que insistir sobre la importancia del ahorro y la disciplina presupuestaria.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad