Industria del automóvil en el mediterráneo, cuestión de tiempo

10 de marzo de 2016 (20:15 CET)

La industria del automóvil en la región mediterránea vive tiempos nuevos, ofreciendo a un saturado mercado automovilístico internacional una alternativa de expansión en una región donde Asia, Europa y África están muy próximos entre sí y rodeados de 500 millones de habitantes.

Después de seis años de declive, las ventas de automóviles en la UE aún no llegan a los resultados del 1997- 2007. Las ventas en Europa fueron de entre 14 y 15 millones de unidades al año.

En 2014 hubo 12,5 millones de matriculaciones y hubo un crecimiento del 6% en 2105. La mirada puesta en otros mercados para la crecer es la alternativa tanto para mantener las fábricas europeas como para establecer otras en nuevos destinos.

Un ejemplo lo vemos en el Mare Nostrum después de consolidarse en la orilla norte. Los grandes constructores automovilísticos empiezan a navegar hacia la otra orilla, a países como Turquía, Marruecos, Argelia y Egipto.

En la región mediterránea los datos del año 2015 muestran un importante crecimiento del  sector de la automoción, siendo España, Turquía y Marruecos las que han tenido mejor comportamiento.

España es el segundo país europeo después de Alemania y primero del Mediterráneo en alcanzar la cifra de 2.733 millones de coches en 2015, un 13,7% más que en 2014.  El 83% de esta producción se exporta y la tendencia es de llegar a la cifra 3 millones en 2017.

Francia es el segundo fabricante de la región con 1,5 millones de unidades, mientras que Turquía ha registrado un fuerte crecimiento del 16% y un récord de 1,36 millones de coches en 2015. El 73% de la fabricación se destina a la exportación.

Marruecos está empezando a conseguir un lugar en el mapa. Las dos fábricas de Renault han llegado a las 300.000 unidades en 2015. Un  incremento del 26% y el 90% de los vehículos salen a la exportación.

En 2017 PSA inaugura su primera fabrica automóviles en suelo marroquí, otros fabricantes mundiales han puesto sus ojos en este país por su situación geográfica como puerta hacia  África , su proximidad de Europa, la mano de obra joven y su mercado interno.

El tamaño y las posibilidades del mercado regional debería hacerlo atractivo para la industria del motor: alrededor de 5 millones de coches se compraron el año pasado en Oriente Medio y el norte de África. Es un mercado más grande que Alemania  donde se venden cerca de 3 millones de unidades cada año. Se estima que podrían llegar a 10 millones en 2020.

El Norte de África está cerca, el mercado de automóviles de Argelia y Marruecos tiene un crecimiento de dos dígitos que seguirá en los próximos años. Las  ventas de automóviles en estos países ascendieron a 700 mil en el último año, y el número podría aumentar a un millón en 2020.

La industria del automóvil tiene sentido en Oriente medio y el Norte de África. Energía barata, materias primas, dinero, ubicación geográfica y mano de obra joven que puede ser formada con las habilidades requeridas son las principales ventajas.

No es ningún secreto que muchos países de  la zona han hecho una apuesta estratégica por  desarrollar una industria del automóvil y ahora esta visión ha comenzado a tomar una forma coherente.

La primera fue Turquía hace años, luego Egipto, Marruecos, y Argelia. Los nichos de producción en los que existen mayores posibilidades son los vehículos de bajo coste y los de transporte comercial o colectivo y la fabricación de componentes.

Este sector tiene impacto multiplicador tanto a nivel económico y sobre todo en el campo social por la creación de empresas, es decir,  empleo masivo y generando riqueza o estabilidad.

El Sur y la parte oriental del mediterránea sufren una de las mayores tasas de desempleo entre la población joven del mundo, el 50% de la población son menores de 21 años, y la región requiere decenas de millones de nuevos empleos para el año 2022.

Es fácil pensar que entre el norte y el sur del Mediterráneo pueda existir una competencia pero la experiencia con Turquía y ahora en Marruecos muestra muchas posibilidades de complementariedad que podría ayudar a impulsar la región a jugar un papel protagonista en el panorama mundial del automóvil.

Una sinergia capaz de competir con otras regiones especialmente de Asia, promocionando el mediterráneo como Hub mundial de fabricación de automóviles tanto de bajo coste como de alta gama o los coches del futuro de nueva generación tecnológica o eléctricos con una cadena de valor industrial y logística.

Esta plataforma estratégica es única para facilitar el comercio y la logística a nivel mundial. Sólo podía ser una cuestión de tiempo para que esta industria inicie su despegue en la región.