Obama cultiva una rosa blanca

22 de marzo de 2016 (19:00 CET)

Con cuatro palabras del celebre poeta cubano, José Martí, escritas durante su estadía en Nueva York en 1891, Barack Obama comenzó su histórico discurso en directo al pueblo cubano en la Habana.

Así ha sellado su legado como el primer presidente estadounidense en 88 años en pisar la isla y en haber impulsado la normalización de relaciones diplomáticas y económicas entre los dos países.   Significativamente, Obama ha viajado a Cuba con la familia en pleno, suegra incluida, como encantadora muestra de calidez hacia los habitantes de la Perla del Caribe.

La presencia familiar del primer mandatario es muestra de solidaridad con una población todavía afligida económicamente.

Durante su discurso, el mandatario estadounidense otra vez hizo un llamado al levantamiento del embargo cubano, que tanto sufrimiento a causado a la población en su día a día. El 27 de octubre del año pasado, las Naciones Unidas voto 191 contra 2 para condenar el embargo contra Cuba. Los dos votos en contra fueron de EEUU y su aliado geopolítico, Israel.

El debate sobre la resolución contra el bloqueo económico de Cuba ya lleva 24 años en la Asamblea General.  

Aunque la presencia del liderazgo norteamericano ha sido bienvenida, el aire de cautela por parte del presidente cubano, Raúl Castro, y su gabinete también ha sido palpable, dada la continuación del embargo económico y el factor temporal de la actual presidencia. El tono y la temperatura entre Washington y la Habana pueden sufrir un drástico giro, si los republicanos ganan el poder.  

Cabe recordar de que el origen del embargo tiene ciertos matices corporativos. Los gerentes de las antiguas refinerías de petróleo de Texaco, Shell y ESSO se negaron a procesar los primeros envíos de crudo soviético en 1960 a la isla, lo que empujo la nacionalización de las refinerías.

Cabe recordar también que el presidente Eisenhower había prohibido previamente la importación de azúcar cubana, cortando una importante fuente de divisas para la isla, así como la exportación de crudo a Cuba, lo cual la dejo en dependencia del petróleo soviético.

Las medidas de Eisenhower, y la intransigencia corporativa, desencadenaron la ley del Talión entre los dos países, culminando con la imposición del bloqueo económico en octubre de 1960. Muy posiblemente, fue la falta de flexibilidad y crueldad del embargo lo que perpetuo precisamente lo que buscaba destruir. 

Durante su estadía, y en reunión con el mandatario cubano, Obama enfatizó los derechos humanos, la libertad de expresión y el proceso democrático como diferencias a solucionar.  

Como nota triste de la visita, Obama hizo acto de solidaridad durante su discurso con Bruselas, ensombrecida por uno de los peores ataques contra civiles inocentes en Europa por parte del nefasto Estado Islámico. Esperemos, que con el desarrollo global inteligente y el avance del conocimiento, la faceta bélica de la historia ocupe cada vez menos tinta.