¿Golpe de Estado en el PSOE?

29 de septiembre de 2016 (13:57 CET)

El PSOE ha entrado en una grave crisis. No hay dudas que Pedro Sánchez ha cometido errores, el principal ha sido no haber optado por la preferencia de un pacto con Podemos y establecer una propuesta regeneracionista que pudiera contar con la abstención de Ciudadanos. Pero este error no ha sido en solitario culpa suya, en todo caso su culpa ha sido la indecisión al formular una clara opción por la izquierda. En el PSOE desde el inicio ha habido una parte importante de sus "baronías" ayudadas desde el exterior de la dirección por personajes como Felipe González, que le han establecido a Pedro Sánchez unas líneas rojas imposibles de cumplir. Ni votar al PP, ni pactar con populistas ni nacionalistas, ni ir a nuevas elecciones, los tres NO, que han limitado toda la capacidad de maniobra al secretario general del PSOE.

No hay duda que hay gente al PSOE que añora el tiempo pasado y su hegemonía en la izquierda, quieren volver a una situación que volverá. Y eso explica su afán de denigrar a Podemos y la nueva izquierda. La situación al PSOE se asemeja mucho a la del partido laborista pero peor, ya que Sánchez no es Corbyn. El dirigente laborista británico ha optado para enfrentarse a la situación económica y social con posiciones de izquierda, y en su contra ha habido una revuelta de los parlamentarios pero en el Congreso del partido se ha ratificado la opción de Corbyn.

En el PSOE parece que los dirigentes que se alinean en la tradición "felipista" claramente escorada hacia la derecha y con buena connivencia con los poderes fácticos, han actuado como verdaderos "tahúres" para hacer caer a Sánchez. Han utilizado todos sus resortes y poderes, para hacer una verdadera confabulación para hacerlo caer por su pecado de negarse a facilitar la elección de Rajoy.

La situación ha culminado con un verdadero atentado interno al partido que ya se venía preparando pero que ha esperado el momento oportuno después de las elecciones gallegas y vascas. Lo que se precisaba era evitar que Sánchez optara por el recurso de pedir opinión a las bases que son más partidarias de sus políticas y le podrían dar un nuevo apoyo que dejaría en evidencia sus adversarios.

Así han utilizado la táctica del "golpe de estado". Al llamamiento de un Felipe González que actúa como el amo del PSOE, los medios de comunicación afines como El País y todos los propios de la derecha se han tirado a la yugular del actual secretario del PSOE, y se ha combinado con una dimisión en masa de los representantes de los barones a la ejecutiva, para plantear la necesidad de dimisión de Sánchez y su grupo dirigente.

No hay duda que con los "tahúres" del viejo PSOE la izquierda ha quedado desarbolada por un tiempo. La derecha corrupta de Rajoy y el PP tienen una buena época de hegemonía por delante. Y la izquierda se enfrenta con gravedad a su futuro después de defraudar de forma grave a sus votantes y a los deseos de cambio de la clase trabajadora y el resto de capas populares.